Sólo tres deseos:
"Paz a los caídos y esperanza para todos"
"Oremos para que el horror de aquel día no nos vuelva a invadir"
"Lo que el odio del hombre ha hecho, que el amor del hombre lo repare"
Hace poco leí el libro de Mario Vargas Llosa “Travesuras de la Niña Mala”. Es una historia lineal que narra los encuentros y desencuentros del protagonista con el gran amor de su vida que lo hace sufrir y lo hace feliz, que lo lleva a las alturas de la fantasía para estrellarlo con el duro suelo de la realidad.
Niña Cliché
Desahogo I
No ha pasado de inadvertido por casi ninguno de los adictos al zapping el programa de MTV Mis Super Dulces 16. En este programa el canal se encarga de grabar una a una las incidencias de la preparación de la fiesta de los 16 al igual que en su versión español Quiero mis quince.
"Saludos a Mariana el Mujerón, a Isabel la China y Yisleidy la Indeseable...." Decía la radio, que estaba en un dial que desconocía "....que son las chicas de mujeres a domicilio que están en sintonía..." y ahí comenzó una salsa de esas de las viejas. En ese momento el taxista baja el volumen y se voltea.
Dame un beso…
Laura era nueva en la ciudad. Él, viajero al fin llevaba sólo algunos meses viviendo allí. Caminado por una de esas calles que son largas y curveas dónde el fin nunca se ve y el principio nunca se vio, Laura miraba alrededor maravillada con tanta modernidad. Mario seguía su camino, por la misma vía pero en dirección contraria y pensando en su próximo destino. Justo en la esquina dónde alguna vez entre copas y tangos dos enamorados se habrán dado su primer beso, se encontraron sin saber que en ese instante, que ese segundo, ese cliquear del reloj marcaría para siempre su destino. Ninguno creía en el amor a primera vista, pero algo era atrayente de aquél hombre delgado, ojos claros y una barba que recién se asomaba, algo resultaba único en aquella muchacha blanca, de pelo negro y labios carnosos.
En la Butaca de al Lado
Son muchas las mujeres de mi vida. Son ellas mis amigas, mis niñas, mis musas. Cada una con su estilo, con su forma, con su manera de querer transforma mis días. Me hacen sentir parte de sus vidas como ellas son parte de la mía.
Este es el poema de un tiguere a su jeva sobre una vaina que le molesta. La idea surgió muy adentrada la madrugada, así que juzguen ustedes mismos…
He estado pensando en la Navidad, he estado pensando en el país….Entonces pensé en impregnarme del espíritu de la época y desear, sí desear con todas mis fuerzas algunas cosas muy serias que ayudarían mucho al progreso del país. Como Santa hace una lista para ver quien se porta bien y quien ha sido travieso y siempre caigo en la primera yo hice mi lista de deseos para esta navidad.