Tu eres…La niña de mis ojos
La que se sonroja con un cumplido
La que acelera mis latidos
La princesa de mis sueños
La musa de mi lírica
La dueña de una dulce sonrisa
Esto es una colaboración de mi amiga Annie. Gracias por utilizar el Hormiguero para expresar tus penas y alegrías.
Para Jennifer quien me motivó a escribirlo y para Feliana, Yamile, Cinthya, Fernando, Belmarie, Annie, y Patricia quienes compartieron estas aventuras y desventuras conmigo y para los otros que entraron y salieron en un semestre muy especial.
Nuit Etoilée
Eran las 6 con 50, lamentablemente no piloteaba mi nave*, y tenía que llegar a la universidad a las 7 en punto. No me quedaba más remedio que usar el maravilloso Carro Público. Y así fue como todo comenzó. Me quedé esperando el clásico mensaje de “Por favor guardar todas sus pertenencias debajo del asiento, mantener las manos dentro del vehículo y abrocharse el cinturón de seguridad”, pero esto era la realidad y no la famosa Space Mountain de Disney World aunque el recorrido era horripilantemente parecido.
¡No aguanto más! Es una preocupación inevitable, el no saber si vino en toda la noche, si vendrá en la mañana, si no se acuerda que aquí es bienvenida cuando quiera. De otro será de otro como dijera Neruda alguna vez. Son largas las horas de diversión que vivimos juntos, muchos momentos compartimos su dulzura, por más alto que fuera su precio siempre cumplía en el pago, se ha ido y aparentemente no piensa regresar.
Hoy el rojo invade las calles, el aroma de las flores arropa las casas y las frases “Te Amo”, “Te Quiero” y “Te Adoro” se gastan en las bocas de aquellos tontos enamorados. Pero, ¿y nosotros?, los olvidados por Cupido, los que hemos sido maltratados por el amor. ¿Dónde nos metemos en un día como hoy?, ¿Dónde ocultamos nuestras caras verdes por la envidia?, ¿Qué podemos hacer si Cupido no está?.
Un hombre llama a su esposa desde el trabajo y le dice:- Querida, el jefe me encargó que lo acompañe a pescar a Canadá con algunos clientes muy importantes. Nos vamos por una semana y esta será una muy buena oportunidad para conseguir mi tan ansiada promoción. No te olvides de prepararme suficiente ropa para una semana, además de la caña de pescar y la valija con los anzuelos que, cuando salga de la oficina lo paso a buscar..... ¡Ah, y no te olvides de incluir mi pijama de seda azul!La esposa piensa que esto suena un "poquito" extraño y que era de lo más llamativo que necesitase un pijama tan lujoso para una excursión de pesca, pero como buena esposa hizo lo que su marido le pidió.Una semana después regresa el marido, un poco cansado, pero contento. La esposa le da la bienvenida y le pregunta:- ¿Pescaste mucho?- Uff! -contesta él- no dejamos una trucha ni para muestra... pero... ¿por qué no me metiste en la maleta mi pijama azul, como te pedí?Y la mujer le responde:- Sí que lo hice... la puse en la caja de los artículos de pesca. 

Dicen que escribir es desahogarse, para mi es toda una liberación de los sentidos. Esto pasó en un mañana de intentos poéticos...